Hoy miércoles 25 de noviembre de 2015 será recordado durante muchos años por la mayoría de los que hemos ido a visitar el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).
La cosa no empezaba bien, la verdad sea dicha. Que si la situación política en Francia, que si cambio de planes, que si este lógico y comprensible pánico que nos invade estas semanas, que si el día que hace es un día de perros y no podemos,por tanto, ni activar el plan B que sustituía la visita prevista a Estrasburgo, que si...
Y luego tras una buena dosis de paciencia, llega el premio: visitar el Parlamento Europeo. Y no sólo poder acceder a su precioso edificio sino que además tenemos la posibilidad de mantener sendas reuniones con dos europarlamentarios: uno alemán, Herrn Jo Leinen; y otra española, Doña Clara Aguilera. Antes de que apareciera Herrn Leinen, pudimos recibir unas breves explicaciones de su asistente sobre la Unión Europea y el Parlamento Europeo y nos pudimos hacer una fotos oficiales en un marco lleno de banderas, 28 para ser más exactos. Una por cada estado miembro.
Luego, Herrn Leinen nos habló en inglés durante unos 20 minutos de su labor como europarlamentario. Hubo turno de preguntas. Le entregamos un presente al político alemán (una taza con el logo de nuestro Proyecto) y le tocó el turno a Dª. Clara Aguilera. Europarlamentaria granadina que dio una lección magistral sobre el funcionamiento del Parlamento Europeo. Todo de una forma la mar de llana y accesible para todos nosotros. Más preguntas y ahí vino uno de los momentos cumbres del día: la eurodiputada tuvo que parar su explicación para felicitar a una de nuestras alumnas (Dª. Silvia Moya) ya que se quedó impresionada del nivel de esta alumna en particular y del grupo en general. Los chicos y hasta nosotros le decíamos: "Silvia, presidente". Dª. Clara también se llevó su taza "Arbeiten in Europa".
Y, por si esto fuera poco, parió la abuela: llegó la hora de asistir a una sesión plenaria real. No se me olvidará la imagen de estar sentado con otros 29 "culitos mojaos" en todo el centro del Poder Legislativo Europeo. ¡En el meollo! Y sí, allí estábamos. Con nuestro auriculares puestos, en absoluto silencio, mirando el plano de los asientos de los eurodiputados, la pantalla donde aparecía quién intervenía, controlando los tiempos, intentando comprender que es una "Blue Card", escuchando las interpretaciones simultáneas... Ha sido un espectáculo único. Las sesiones plenarias no llegan ni a 50 durante todo el año y haber podido asistir a una ha sido increíble. Una suerte!!! No podemos poner imágenes porque estaba terminantemente prohibido.
Por último, regreso a Neunkirchen no sin antes recibir otra felicitación. Esta vez del conductor del autobús de dos pisos que usamos para la ocasión. Las familias alemanas estaban allí todas con una puntualidad alemana, se llevaron a "sus hijos" españoles y ya pudimos descansar un poquito. Nos hacía falta a todos. Tras 12 horas y media de meneo y después de todo lo visto, ya tocaba...
Viele Küsse!!!
















